¿Té caliente en verano? El truco para combatir el calor (y disfrutarlo)

Cuando el sol aprieta y el calor parece no dar tregua, nuestra primera reacción es buscar bebidas frías como un oasis. Pero… ¿y si te dijéramos que en algunos de los lugares más calurosos del planeta lo que se bebe para refrescarse es té caliente?

Aunque pueda parecer sorprendente, beber una infusión caliente puede ayudar a tu cuerpo a regular mejor su temperatura. En Marruecos, por ejemplo, donde las temperaturas del desierto pueden superar los 45°C, una de las costumbres más arraigadas y refrescantes es la de tomar té moruno caliente. Y no solo por tradición: hay razones físicas, sensoriales y culturales que hacen de este ritual una pequeña revolución para los días más cálidos.

¿Por qué el té caliente refresca?

Aunque parezca lo contrario, beber una infusión caliente puede ayudar a tu cuerpo a regular mejor su temperatura. Cuando tomas algo caliente, el cuerpo detecta ese incremento térmico y reacciona aumentando la sudoración. Ese sudor, al evaporarse, enfría tu piel de forma natural.

En pocas palabras: el calor que entra por la taza te ayuda a liberar el calor que llevas dentro. Además, al contrario que algunas bebidas muy frías, no genera ese "choque térmico" interno que a veces nos deja incluso más acalorados o con sensación de pesadez.

Té moruno: el clásico refrescante del desierto

Si hay una receta que encarna esta filosofía es el té moruno, esa mezcla tradicional de té verde con menta y hierbabuena que se prepara, se sirve (¡y se celebra!) en Marruecos como un verdadero arte.

En Pompadour hemos querido rendir homenaje a ese ritual con nuestra mezcla Té Verde Moruno Pompadour, una combinación refrescante y aromática que fusiona la intensidad del té verde con el frescor natural de la menta y la hierbabuena. Un sabor que no solo te conecta con tierras lejanas, sino que transforma tu momento de infusión en una experiencia sensorial.

Sabor profundo, aroma refrescante y ese toque herbal que despierta cuerpo y mente sin necesidad de hielo.

dos mujeres tomando té

Un ritual de desconexión (también en verano)

Los días de calor también pueden ser una excusa perfecta para crear pequeños oasis de disfrute y autocuidado. Preparar un té moruno es una invitación a bajar el ritmo, a respirar con calma, a regalarte un momento de placer sin prisas.

Te damos algunas ideas para convertir este sencillo gesto en un ritual:

  • Prepara tu infusión con mimo: hierve el agua, vierte sobre tu bolsita de Té Verde Moruno Pompadour y deja reposar 3-5 minutos. Si lo prefieres más suave, puedes infusionar durante menos tiempo.
  • Sírvete en una taza bonita o en un vaso de cristal, al estilo tradicional de Marruecos.
  • Acompáñalo de algo dulce, como unos dátiles, fruta fresca o incluso un toque de miel si te apetece potenciar el dulzor natural.
  • Disfrútalo al aire libre, si puedes, o junto a una ventana abierta mientras te dejas envolver por su aroma.

¿Frío o caliente? Tú eliges tu momento

Y sí: aunque el ritual caliente es el clásico, el té moruno también se puede tomar en versión fría o frappé, para quienes no quieran renunciar al hielo. Solo necesitas dejarlo enfriar, añadir cubitos y unas hojas de menta fresca. Incluso puedes añadir un poco de agua con gas y limón para convertirlo en un mocktail marroquí digno de terraza. Y si no quieres esperar a que se enfríe, también tienes la opción de tomar nuestras infusiones en agua fría.

Al final, no importa si prefieres tu infusión caliente o con hielo: lo esencial es aprender a disfrutar del momento, a abrazar el calor con una taza en la mano y convertir cada sorbo en un pequeño ritual de bienestar.