Hoja de olivo

Hoja de olivo

Olea europaea L.


Descripción:

Las hojas secas de olivo se han empleado medicinalmente desde la antigüedad, aunque se cree que su uso terapéutico comenzó en el Antiguo Egipto. Actualmente la hoja de olivo se ha vuelto popular por los amplios beneficios que tienen para el sistema inmunológico y cardiovascular, además de un amplio abanico en el ámbito de la cosmética natural.

Recomendaciones:

Se aprueba su uso tradicional para promover la eliminación urinaria de agua en casos de retención de líquido, una vez descartada la existencia de patologías graves por parte de un médico. Además, destaca por sus usos tradicionales en hipertensión arterial o hiperglucemia.

Acciones farmacológicas:

La hoja de olivo es una rica fuente de oleuropeína. Además, se conoce que tiene efecto sobre el sistema inmunológico, el control de la presión arterial con propiedades antivirales y sobre la salud cardiovascular.

Modo de empleo:

La hoja de olivo puede consumirse en forma de infusión combinándose con otros ingredientes aportando al preparado un sabor particular.

Precauciones:

El uso de diuréticos debe ser controlado por un médico en situaciones en las que se recomiende el control de la ingesta de líquidos, o en caso de hipertensión.