Ulmaria

Ulmaria

Filipendula ulmaria


Descripción:

La ulmaria no destaca por sus características ornamentales, más bien tiende a confundirse con una mala hierba. Sin embargo, esta planta perenne tiene un gran valor gracias a su alto contenido en ácido salicílico. Crece, prácticamente, por toda Europa debido a su alta capacidad de adaptación al medio.

Recomendaciones:

Estudios realizados por ESCOP (European Scientific Cooperative on Phytotherapy) consideran a la ulmaria apta como tratamiento coadyuvante del resfriado común. La Agencia Europea del Medicamento (EMA) aprueba, además del anteriormente citado, el uso tradicional de dicha planta para el alivio de dolores articulares leves.

Contraindicaciones:

No se recomienda administrar a pacientes con hipersensibilidad a los salicilatos.

Acciones farmacológicas:

La Comisión Europea considera esta flor, entera o troceada, como una droga con un alto contenido en ácido salicílico de ahí su gran valor como antiinflamatorio.

Modo de empleo:

La posología o modo de empleo de la ulmaria puede ser bien en infusión, extracto fluido así como tintura en polvo.