Salvia

Salvia

Salvia officinalis


Descripción:

La salvia es una planta muy apreciada desde tiempos antiguos por sus propiedades medicinales; su nombre, de hecho, viene del latín “salvare” que significa salvar o curar. Originaria del Mediterráneo se ha expandido por todo el mundo. Tiene una larga tradición tanto en medicina como en gastronomía.

Recomendaciones:

Según indica la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y ESCOP (European Scientific Cooperative on Phytotherapy) el uso de salvia está indicado en el tratamiento de inflamaciones bucales y de garganta como pueden ser estomatitis, gingivitis o faringitis. Además, también se considera apropiado su uso para tratar trastornos digestivos leves como acidez o distensión abdominal así como para pequeñas inflamaciones de la piel.  

Contraindicaciones:

La ingestión de preparados de salvia pueden inferir en el efecto de algunos fármacos que actúan a través de los receptores, por ello, es recomendable consultar con un especialista. También puede afectar a la capacidad de conducir y utilizar maquinaria.  

Acciones farmacológicas:

La salvia es considerada antibacteriana y antifúngica, principalmente debido a su aceite esencial, y acción antiviral debido a los diterpenos que posee. Los preparados de salvia tienen una potente acción antioxidante y antiinflamatoria además de astringente, espasmolítica, estimulante de secreciones y antiperspirante.

Modo de empleo:

La hoja de salvia se puede preparar en infusiones y extractos acuosos e hidroalcohólicos como colutorios. En cualquier caso, según la EMA, la dosis oral de salvia en adultos nunca debe superar los 2 g.