Ortiga

Ortiga

Urtica dioica


Descripción:

La ortiga es el nombre común con el que se conoce a todas las plantas de la familia de las urticáceas que se caracterizan por tener unos pelos urticantes que liberan una sustancia ácida que produce escozor e inflamación en la piel. Pese a ello, desde tiempos remotos, se ha utilizado popularmente en la medicina tradicional.

Recomendaciones:

ESCOP (European Scientific Cooperative on Phytotherapy) recomienda el uso de la ortiga como coadyuvante en el tratamiento de la artritis, la artrosis y las afecciones reumáticas además de como diurético.

Contraindicaciones:

Ocasionalmente puede producir, como cualquier otra planta, molestias digestivas – náuseas, vómitos o diarreas – así como reacciones cutáneas.

Acciones farmacológicas:

Tradicionalmente, sus hojas se han utilizado como diurético. Es una fuente importante a la hora de conseguir la clorofila, tan utilizada y cotizada en alimentación. Además, sus raíces tienen un uso diurético, antiinflamatorio e incluso analgésico.

Modo de empleo:

La EMA (Agencia Europea del Medicamento) recomienda no superar los 12 g diarios de ortiga – en mayores de 12 años – en infusión. En el caso de jugo o extracto fluido nunca sería recomendable superar los 15 ml.

Precauciones:

Según la EMA los preparados de flor no están indicados en pacientes con problemas de artritis aguda.