Jengibre

Jengibre

Zingiber officinale


Descripción:

Las medicinas tradicionales de China e India introdujeron esta planta aromática como una de las grandes protagonistas debido a sus numerosas propiedades beneficiosas. Su sabor picante le convierte en un condimento muy apreciado en gran parte de la gastronomía del mundo. Por su parte, su composición lo convierte en un producto rico en vitaminas, minerales y aminoácidos que provocan un efecto positivo al ingerirlo.

Recomendaciones:

Según ESCOP (European Scientific Cooperative on Phytotherapy) el rizoma de jengibre está indicado en la profilaxis de las náuseas y vómitos de la cinetosis, comúnmente conocido como “mareo del viajero y del embarazo”. También como antiemético postoperatorio en intervención quirúrgicas menores. Por su parte, la EMA (Agencia Europea del Medicamento) acepta su uso contra las náuseas y vómitos, así como el tratamiento sintomático de trastornos espasmódicos gastrointestinales leves.

Contraindicaciones:

No se han descrito efectos adversos, excepto en casos aislados.

Acciones farmacológicas:

El jengibre destaca por ser utilizado como estimulante de la digestión y carminativo. El rizoma de este tubérculo estimula la secreción de la saliva y del jugo gástrico, así como la mejora de la actividad lipasa. Además, es utilizado para mejorar la actividad antiemética y antiinflamatoria.

Modo de empleo:

Según la EMA y ESCOP, la ingesta en adultos no puede superar los 2g. Si aún así los síntomas persisten más de 5 días debe consultarse con el médico.

Precauciones:

El jengibre debe utilizarse con precaución en individuos que padezcan úlcera péptica u otras afecciones gástricas.