Cola de caballo

Cola de caballo

Equisetum arvense


Descripción:

La cola de caballo es rica en sicilio el cual, en algunos estudios, se concluye que ayuda a la formación de colágeno que nutre en profundidad nuestra piel. Esta planta crece durante la época estival en lugares húmedos, junto a ríos, lagos o pantanos, especialmente en suelos arcillosos.

Recomendaciones:

La EMA (Agencia Europea del Medicamento) aprueba su uso tradicional como diurético para el “lavado de las vías urinarias” en el tratamiento de afecciones urinarias leves. La Comisión Europea lo incluye, además, en el tratamiento de los edemas postraumáticos y como ayuda en la cicatrización de heridas en uso tópico.

Contraindicaciones:

En caso de sobredosificación, pueden aparecer síntomas como: dolor de estómago, acidez gástrica, náuseas, vómitos, sequedad bucal, mareos, confusión, palpitaciones, somnolencia o hipertensión.

Acciones farmacológicas:

Conocido como diurético suave. Tradicionalmente se ha considerado, además, como paralizante de hemorragias, cicatrizante y remineralizante.

Modo de empleo:

Tradicionalmente se ha utilizado en forma de infusiones para aumentar la diuresis, frecuentemente como coadyuvante en el tratamiento del sobrepeso.

Precauciones:

En caso de hipertensión o cardiopatías graves, sólo debe emplearse bajo control médico.