Boldo

Boldo

Peumus boldus


Descripción:

Originario de Sudamérica, este árbol pertenece a la familia de las monimiáceas. Crece en zonas silvestres y templadas de las regiones andinas de Chile y Argentina y en las sierras de  Perú. El fruto de este árbol se come tanto crudo como cocinado, desde hace cientos de años; de su planta se aprovechan tanto la corteza como sus hojas, que son las más utilizadas en las infusiones.

Recomendaciones:

La Agencia Europea del Medicamento (EMA) aprueba su uso para el alivio de la dispepsia y las afecciones gastrointestinales leves de carácter esporádico. ESCOP (European Scientific Cooperative on Phytotherapy) además aprueba su utilización como coadyuvante en el tratamiento del estreñimiento.

Contraindicaciones:

El uso del boldo está contraindicado en pacientes con obstrucción de las vías biliares, colangitis u otras afecciones que requieran un control médico exhaustivo.       

Acciones farmacológicas:

La composición del boldo está basada en aceites esenciales como el cineol, compuesto que aporta su aroma a limón, eucalipto y el ascaridiol así como en flavonoides y taninos. Se dice que posee propiedades sedantes y expectorantes además de antiinflamatorias. El boldo también es muy utilizado para reducir los gases.

Modo de empleo:

La EMA recomienda, para adultos y ancianos, utilizar el boldo en infusiones de 1 – 2 g por cada 150 ml de agua, 2 – 3 veces al día.

Precauciones:

No se han descrito interacciones clínicamente significativas.