Una leyenda maya se refería al Aloe Vera como "fuente de la juventud eterna". El potencial del Aloe Vera se une con la espirulina, una de las algas más valiosas de la naturaleza, y al té verde. Además, la gingko biloba, la melisa y la verbena aportan una agradable sensación.
El resto de hierbas que componen la mezcla de la infusión le añaden una nota refrescante a la taza.